15.2.06
Comunicado 48: El miedo a la libertad
A los de arriba les viene muy bien que nos sintamos inseguros. Existen amenazas veladas, rumores, presiones y preguntas. Miedo a perder el trabajo, a ser excluidos, a las “listas negras”, a la opinión del jefe... El miedo es humano, pero tenemos que aprender a combatirlo. Las huelgas han sido un éxito. Aún así, el próximo día OS NECESITAMOS EN LA PUERTA.
“El debate de fondo está abierto: ¿libertad o seguridad?, ¿vivir con miedo o vivir libres? Claro, hay que encontrar el punto medio, pero no olvidemos nunca que la tentación vive arriba. O sea, donde reside el poder, al que le vendrá estupendamente que nos sintamos inseguros o que nos creamos al borde de la tercera guerra mundial.” (Antonio Casado, diario Directo)
El texto está extraido de un artículo en el que se habla del estado de miedo-inseguridad y recorte de libertades que se vive en el mundo, pero que describe muy bien lo que pasa en esta empresa; A “los de arriba” les viene muy bien que nos sintamos inseguros. Nos meten miedo, diciéndonos que somos muy caros, descabezando unidades, desmantelando proyectos, destituyendo responsables...
Existe una amenaza explícita sobre todos los managers, desde el momento en que se ejecutaron algunas destituciones para coartar su libertad de expresión y de acción. Pero para que el poder sea absoluto ha de ser en lo posible arbitrario y este grupo de trabajadores se ha visto otra vez agredido, siendo objeto de buena parte de los despidos de enero. Y estos managers se prestan a reproducir el sistema cuando nos preguntan, los días de antes de una huelga, si la vamos a secundar, invitándonos a atender al trabajo con ellos, telefoneándote para decirte que no hay problemas para entrar... Así también están coaccionando, aunque sea “de buen rollito”.
El miedo es libre y humano. Todos tenemos miedo: miedo al futuro, a la vergüenza, al ridículo, a los apuros económicos, a vernos sin trabajo, a las listas negras, a la opinión del jefe, a la incógnita sobre si servirá de algo lo que hacemos; miedo a los cambios, a lo desconocido. La mayoría tenemos hipoteca o pagamos un alquiler, algún prestamo que otro. Muchos tenemos una familia a la que alimentar. También tenemos deseos, esperanzas, ilusiones, proyectos. Y todo esto hace que tengamos miedo, miedo a perderlo, a no ser capaces de disfrutarlo.
Pensemos que todas las acciones que emprendemos, en un sentido o en otro, tienen sentido, que darán sus frutos. Afortunadamente vivimos en un país democrático, en el que existen derechos civiles. Uno de esos derechos es la huelga, y nadie puede coaccionarte, de ninguna manera.
En cuanto a vuestros representantes y los piquetes informativos, tampoco debéis sentir miedo. En todo caso, miedo a la duda, a sentir que no hacéis lo correcto, a la posibilidad de que os convenzamos de que la lucha merece la pena, de descubrir vuestra falta de solidaridad con vuestros compañeros, personas que están haciendo un sacrificio para que al final todos obtengamos los mismos beneficios. Pensad en ello.
Algunas personas hablan de agresividad y nos llaman radicales. Dicen que hubo un pequeño desperfecto en un coche. Pero lo que no dicen, y la mayoría no sabéis, es que también hubo un intento de atropello a los piquetes por parte de un responsable, consiguiendo romperle un dedo a un huelguista. La pregunta es ¿Quién ejerce aquí la violencia? En todo caso los piquetes sólo han actuado en el plano simbólico, restringiendo la entrada hasta las 7:30 (hora en la que inicia nuestro horario laboral) para contrarrestar la acción orquestada por la empresa.
La huelga ha sido un éxito en todos los centros, con más de un 70% de los trabajadores de Ericsson que no acudieron al trabajo. Para las próximas huelgas NECESITAMOS QUE ESTÉIS CON NOSOTROS EN LAS PUERTAS de los centros de trabajo, para hacer ver a quienes no secundan la huelga que son una minoria y conseguir que se unan a nosotros. También necesitamos vuestra información y opinión rellenando la siguiente ENCUESTA.
Aunque estamos en lo que podríamos denominar un “país libre”, los derechos que nos ofrece la ley no existen si no se utilizan. Tenemos que ser valientes y dar un paso adelante. A tu lado, delante y detrás, verás a muchos más compañeros y compañeras de los que piensas.
POR LA LIBERTAD Y EL DIALOGO
Sindical

